29 Jan 12

Re: Unos añadidos / Leonor Alcántara

Querido Arcadi

La bicefalia de Alfonso Guerra, esos razonamientos ad hoc tan racionales y ecuánimes pegados al cuello de los exabruptos y el jaleo mitinero, siempre me ha producido un rechazo muy parecido al que le tengo al circo tradicional y a las exhibiciones de deformidades cualesquiera que sean. Su actividad política retrata al hombre que es diputado y vendedor de frases vulgarísimas fifty-fifty. Todavía salía en noviembre a hablar lo peor que sabe del adversario cuando podría haber sido el hombre que impulsara un relevo de ZP en 2010, cuando la zarza se convirtio en una tea.

Un solo ejemplo basta: razonó lo inapropiado del nuevo Estatuto Catalán y de los que siguieron, pero votó sí desde su escaño. Me dirán que eso lo hicieron todos en el Psoe, es verdad. Pero si acaso se puede exigir una hombrada a alguien es al recién llegado o al más veterano.  El arrojo que se le atribuye es chillón y un pésimo ejemplo por tanto. La intelectualidad en voz queda como si de una confidencia se tratara. La tómbola y el confesionario.

Tengo una pregunta que hacerle a Guerra desde 1995. La llevo guardada hasta que algún día me lo encuentre. La vida es larga. Lo que no sé es con cuál de sus dos cabezas me responderá.

Saludos

Leonor Alcántara